Bueno... Parece que gracias a cierto Sir que se dice un poco Majadero, me voy a intentar enganchar a la onda esta de los blogs, y ya que mi vida se desarrolla en el viejo mundo, como de momento no se me ocurre otra cosa que contar algo de mi diario vivir por las calles de la hermosa Valencia.
Y empiezo con esto que realmente no me cabe en la sesera, me lo pregunto una y mil veces y no encuentro la respuesta al porque por el viejo mundo hay tanta gente que le huye al desodorante... Es tremendo óigame, ir por la calle alegremente viendo los escaparates y de pronto "FUAAAAAAA" te llega ese golpe de ala que te pone verde al momento...
Cuando es un abuelito te dices en fin pobre viejito ya hasta se olvida de ducharse, pero cuando esa fetidez te llega de una chica jovencita y en muchas ocasiones guapa sale de dentro de mi un sentimiento de rabia y pena... Y la impotencia de decirle "Eh chavalita que el olor no acompaña el color de tus ojos"
A veces también lo sientes venir de muchachos jóvenes que van bien vestidos, de los hippies no sorprende la verdad, y unos que son la crema y nata del sobaco potente son los negritos... Madre del amor hermoso, esos son los verdaderos Pepe le pu...
Sin embargo quiero pensar, que es mi karma... Que es mi repulsión total a los malos olores corporales que hace que a mi lado siempre pasen estos fétidos elementos y no que la falta de cierto cuidado personal sea un mal común de los habitantes del viejo mundo...

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